Jornada del Día de las infancias: invitan a celebrar con aventuras, juegos y arte
Simples gestos que nos hacen reflexionar
Un cartel que invita a detenerse, a pensar y por qué no? a imitar.
En estos días en los que todos andamos por la vida apurados, como queriendo hacer todo lo que nos queda pendiente antes de que finalice el año; vale la pena detenerse para apreciar gestos de que nos sacan de esta vorágine que nos agobia y que parece no tener fin.
Los brindis de fin de año, las despedidas, las compras, los compromisos… querer cumplir con todo y YA! Vivimos estos días a un ritmo febril que por momentos nos desconecta del sano disfrute. Sin embargo, hay quienes viven en otra frecuencia. Están en otra sintonía. Y como un sacudón a nuestra loca inercia nos detienen en seco con pequeño gestos.
Sobre calle Lago Stange, hoy, algunos carteles y un puñado de cintas de colores, distraen por un instante la atención de eventuales peatones o conductores de vehículos
Con trazos pretendidamente artísticos y llamativos se alcanza a leer “REGALAMOS”… y si aminoras la marcha (o das vuelta a la manzana, o frenas y te detenés a ver de qué se trata) podes leer “ALOE VERA”; “Solo tienes que agarrarte una y llevártela a tu casa” – dice otro cartelito más pequeño… Escrito a mano, casero, pero claramente con mucha dedicación. Lo denotan las flores, los corazones, y los colores modestamente empleados para llamar la atención. Estoicos, y bien asegurados resisten el embate de los fuertes vientos de estos días. Al pie, una serie de envases de diversos tamaños de donde asoman las hojas del aloe, en diferentes estadios de crecimiento esperan la respuesta a la convocatoria de los dueños de casa.
Un gesto distinto. “Regalar” en estos tiempos en que “nadie regala nada…” La invitación a promover la cultura por el cuidado del verde (aunque el aloe es muy noble y casi no requiere cuidados) y sobre todo poner de manifiesto PENSAR EN EL OTRO. Preparar pequeñas plantas para que “otros” disfruten de sus beneficios. Buscar los recipientes, preparar tierra, trasplantar, y cuidar hasta que estén en tiempo de poder brindarse a quien quiera adoptarlos.
Chapeaux! Por la iniciativa. Ojala el gesto se replique más y más, y que este acto de generosidad comunitaria se replique en pequeñas acciones diarias que nos confirme en qué tipo de valores queremos sustentar nuestros lazos sociales





Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario