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La colonia de lobos marinos de un pelo (Otaria flavescens) de Punta Loma, ubicada a 12 kilómetros de Puerto Madryn, es uno de los atractivos turísticos de la zona; no solo por los visitantes que se acercan para avistar los ejemplares en el área protegida, sino también por quienes realizan el snórkeling con lobos. Se trata de una actividad que se lleva a cabo hace poco más de 20 años y que genera un fuerte impacto económico ante la creciente demanda de quienes visitan la región.

Especialistas del CENPAT realizaron un estudio integral para evaluar el impacto socioeconómico y ecológico del snórkeling con lobos marinos en Punta Loma. A partir del análisis de datos provistos por las empresas operadoras, la investigación cuantificó el valor económico de la colonia y de cada ejemplar, demostrando la viabilidad y sustentabilidad de este servicio ecosistémico en la región.

“La idea de realizar este trabajo surgió de la necesidad de evaluar cómo la conservación de los lobos marinos en el Área Natural Protegida Punta Loma genera beneficios tangibles tanto para la sociedad como para la economía local. Esto resulta especialmente relevante en un contexto donde las áreas protegidas suelen verse obligadas a justificar su existencia en términos económicos”, explica Federico Heredia, becario del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET).

Por su parte, la investigadora del mismo instituto, Rocío Loizaga, agrega: “Los servicios culturales tienen que ver con el turismo basado en la naturaleza, que le otorga una insignia, un sentido de pertenencia y un beneficio directo a la economía regional del lugar. En ese sentido, Puerto Madryn está súper afianzado porque tenemos a la ballena franca austral, que convoca a visitantes de todo el mundo, y también la ciudad se posiciona como Capital Nacional del Buceo. Hace muchos años, cuando comenzó el snórkeling con lobos marinos, surgió en parte como una alternativa para aprovechar a los turistas que ya habían venido a la ciudad motivados por las ballenas; sin embargo, actualmente ya es un producto turístico afianzado para la región”.

 

Valor económico de los animales

Por un lado, el trabajo encabezado por Heredia estima el valor económico no consuntivo (es decir, que no implica la extracción o muerte del animal) de la colonia de lobos marinos: “Nos reunimos con todas las operadoras de buceo y les solicitamos su colaboración en la reconstrucción de la tarifa del servicio desde los comienzos hasta la actualidad». El estudio indica que la población de lobos marinos que habita en Punta Loma proporciona un beneficio de 708.972 dólares anuales al sector local. De esta manera, el impacto total histórico de la colonia se estimó en más de 5 millones de dólares. Para la reconstrucción histórica de la actividad de snórkeling con lobos, utilizamos los datos de abundancia, el número de turistas que participaron en la actividad y el costo de las excursiones a lo largo de los años”, comenta Heredia. Entre 2007 y 2023, el snórkeling con lobos en Punta Loma presentó una tasa de crecimiento anual promedio de aproximadamente el 13%, con un promedio de 6431 turistas por año. La actividad mostró una marcada estacionalidad, registrándose los niveles más altos de actividad turística durante la temporada cálida (noviembre-marzo), la temporada fría (junio-agosto) y el mes de transición de octubre.

 

El impacto en la colonia

Uno de los aportes más importantes de la investigación, utilizando modelos matemáticos y censos de la lobería realizados por el Laboratorio de Mamíferos Marinos (LAMAMA) del CESIMAR, es que determinó que la abundancia de lobos marinos en Punta Loma creció durante las últimas dos décadas. El modelo ecológico demostró que el turismo, bajo las regulaciones actuales, no tiene un impacto negativo en el tamaño de la población de lobos. La colonia fluctúa de forma natural por factores ambientales, pero la presencia de humanos en el agua no está ahuyentando ni perjudicando a los animales. De hecho, el tamaño de la colonia ha crecido un 4,3% anual, en línea con el crecimiento poblacional general de los lobos marinos de un pelo en la región de la Patagonia.

“La lobería siguió creciendo, con lo cual se acompañaron mutuamente: creció la actividad y creció la población. Por lo tanto, podríamos inferir que no hay ninguna interferencia entre el desarrollo turístico y la población de lobos marinos en Punta Loma. Sin embargo, deberíamos realizar un nuevo estudio de impacto para actualizar la información disponible, sobre todo porque el contexto poblacional de la especie y la estructura social en el que surgió la actividad comercial fue cambiando”, agrega la investigadora.

 

Conocer para conservar

Este trabajo realizado entre científicos y operadores de snórkeling tiene un objetivo directamente relacionado con la conservación de la especie y la regulación de la actividad. Por ejemplo, durante el nado, los animales (dependiendo de su edad y condición reproductiva)  pueden mostrar diferentes comportamientos, lo que resalta la necesidad de pautas de interacción claras para garantizar tanto la seguridad de los turistas como el bienestar animal.

“Los autores consideramos que la información aportada por este trabajo demuestra que el aprovechamiento turístico de este recurso natural, tan valioso para la provincia de Chubut, puede alinearse perfectamente con los objetivos de conservación de la especie, siempre que exista un marco regulatorio adecuado que garantice el desarrollo de actividades turísticas de manera sostenible y responsable. En este sentido, creemos que asignar un valor económico a la colonia de lobos marinos de Punta Loma permite visibilizar la importancia de esta especie no solo desde una perspectiva ecológica, sino también social y económica”, resalta Heredia.

El objetivo final del estudio es aportar datos económicos concretos a los tomadores de decisiones para fortalecer las políticas de conservación. Se busca respaldar regulaciones que protejan la salud y el comportamiento natural de los lobos marinos, asegurando un modelo de gestión y monitoreo verdaderamente sustentable para el ecoturismo regional.

“Consideramos que esta información puede contribuir a despertar el interés de los distintos actores involucrados (organismos gubernamentales, operadores turísticos, investigadores y la comunidad local) y brindar herramientas objetivas para la toma de decisiones relacionadas con la gestión y conservación del Área Natural Protegida Punta Loma», finaliza el becario. Este trabajo es un muy buen ejemplo de cómo el sector científico y el privado colaboran a la par, compartiendo el interés común de preservar el recurso natural de la provincia para, así, proyectar una economía regional sostenible en el tiempo y con un gran impacto en la identidad cultural de la ciudad”, cierran

 

El trabajo completo puede consultarse en: https://www.nature.com/articles/s41598-025-29531-z

 

Foto de portada: Rocío Loizaga y Federico Heredia trabajando en Punta Loma

Autor: admin