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Crédito: Laila López Goudard - WCS Argentina.

 

El martes 10 de marzo más de 50 integrantes de las Fuerzas Federales de Seguridad, funcionarios del Ministerio Público Fiscal y personal técnico de organismos con competencia en el control y fiscalización de fauna silvestre, y de unidades especializadas en delitos ambientales y crimen organizado participaron de la capacitación “ADN Forense Aplicado a las Investigaciones Judiciales sobre Tráfico ilegal de Fauna” realizada en el Departamento Central de la Policía Federal Argentina. Fue impulsada por la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina, con la colaboración del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) a través del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN), del Ministerio de Seguridad Nacional y de la Policía Federal Argentina, y con la cooperación de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), del Gobierno de los Estados Unidos.

El objetivo fue fortalecer las capacidades de las Fuerzas de Seguridad y del Sistema Judicial en la utilización de herramientas de ADN forense aplicadas a la investigación del tráfico ilegal de fauna silvestre, mediante la incorporación de conocimientos científicos y protocolos técnicos que permitan mejorar la recolección, preservación y utilización de evidencia genética en el marco de investigaciones judiciales, contribuyendo a una respuesta más eficaz frente a este delito.

El tráfico ilegal de vida silvestre constituye una forma de delincuencia organizada transnacional que representa una amenaza directa a la biodiversidad, la seguridad nacional, la salud pública y la soberanía de los Estados. Argentina es un punto clave como origen, tránsito y destino dentro de las rutas del tráfico ilegal de vida silvestre en Sudamérica. Se estima que en el país más de 140 especies silvestres son afectadas, de las cuales al menos 30 están bajo alguna categoría de amenaza de extinción. Aves como el loro hablador y el tucán, reptiles como el lagarto overo y la tortuga terrestre, y mamíferos como los monos caí y carayá, son comercializados ilegalmente como mascotas; para utilizarlos de insumo en artesanías, ornamentos, joyas y medicinas; o para coleccionismo.

“Para prevenir e investigar este tipo de delitos es esencial la cooperación entre la comunidad científica, las fuerzas de seguridad y el sistema judicial. La ciencia aplicada y la utilización de metodologías forenses constituye un avance estratégico en la identificación de especies protegidas y en la calidad probatoria en las causas penales”, señala Carina Righi, coordinadora de prevención contra el tráfico de vida silvestre de WCS Argentina. La organización cuenta con una línea de trabajo enfocada en la prevención de este delito brindando asistencia técnica y científica en estrecha articulación con el Ministerio de Seguridad Nacional y otros organismos públicos y privados.

El Dr. José Pereyra, titular de la Unidad Antimafia y Director Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado Transnacional del Ministerio de Seguridad Nacional, destacó que “para el Ministerio de Seguridad Nacional, la lucha contra el tráfico ilegal de fauna y flora silvestres constituye una prioridad estratégica. Se trata de un delito ambiental que forma parte del crimen organizado transnacional y que muchas veces comparte rutas, estructuras logísticas y mecanismos financieros con otras economías criminales como el narcotráfico, el contrabando y el lavado de activos. En este sentido, fortalecer las capacidades de investigación e incorporar herramientas científicas como el ADN forense es clave para mejorar la calidad de la evidencia y avanzar en la desarticulación de estas redes criminales. Esta prioridad también se refleja en los compromisos internacionales asumidos por la Argentina, entre ellos el reciente Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíprocas celebrado con los Estados Unidos, que reafirma el compromiso de ambos países de prevenir y combatir el tráfico ilegal de flora y fauna silvestres”.

Crédito: WCS Argentina.


Una herramienta que fortalece las capacidades operativas y judiciales


El ADN forense representa una herramienta crítica para las investigaciones judiciales, permitiendo identificar especies traficadas, determinar el origen geográfico de ejemplares incautados, vincular evidencia entre distintos procedimientos y aportar pruebas objetivas y robustas en el marco de investigaciones judiciales complejas. Estas técnicas permiten, además, identificar patrones delictivos, detectar zonas de extracción ilegal y contribuir a la identificación y desarticulación de redes criminales involucradas en el tráfico de vida silvestre y a la protección de los recursos naturales estratégicos del país.

Jérémie Swinnen, especialista en crimen transnacional de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de la Embajada de los Estados Unidos en Argentina, destacó que "las organizaciones criminales evolucionan constantemente y explotan cualquier vulnerabilidad disponible. Nuestra respuesta también debe evolucionar, incorporando nuevas herramientas, y para que estas herramientas tengan impacto real, es fundamental la cooperación institucional. Por eso venimos trabajando junto con Argentina y con distintos socios institucionales para fortalecer las capacidades de investigación del crimen organizado, el uso de herramientas forenses y la cooperación entre agencias operativas, sistema judicial y comunidad científica. Cuando esas capacidades se integran —desde el trabajo en el terreno, hasta el análisis científico y la presentación de evidencia en los tribunales— la capacidad del Estado para investigar y desarticular redes criminales aumenta significativamente. El trabajo que impulsa WCS en Argentina, junto a las autoridades nacionales y las  instituciones científicas, es un excelente ejemplo de este enfoque".

También se contó con la presencia destacada del Comisario Inspector Hernan Bellini, Director General de Delitos Complejos, quien refirió que si bien posee más de 25 años en la Superintendencia de Investigaciones, el delito ambiental es un delito nuevo que debe abordarse de manera integral, ya que algunas veces está conexo con otros delitos, y requiere una permanente actualización de capacidades.

El taller estuvo dividido en dos módulos: uno teórico y otro de entrenamiento práctico. La Dra. Patricia Mirol investigadora del CONICET habló sobre los Fundamentos del ADN Forense, como la identificación de especies, el origen geográfico, la evidencia biológica y la aplicación en causas judiciales. El Subcomisario Damián Tielas, del Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina, presentó un caso de estudio de 2025 sobre la primera incorporación de evidencia genética en operativo por tráfico de fauna. El Dr. Blas Matías Michienzi, Fiscal a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) del Ministerio Público Fiscal, disertó sobre ADN en los litigios ambientales: el estándar probatorio en el sistema acusatorio, el rol del perito en el juicio oral y cómo litigar adecuadamente la prueba pericial en el juicio oral en los sistemas acusatorios.

En el módulo práctico, la Dra. Laura Wolfenson, investigadora del CONICET-MACN, junto a integrantes de WCS Argentina guiaron un ejercicio sobre toma de muestras biológicas en procedimientos vinculados al tráfico ilegal de fauna, con el fin de brindar herramientas para evitar la contaminación, degradación o pérdida de valor probatorio de la evidencia genética. 

La capacitación contó además con la participación de la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, autoridad de aplicación en la materia, que aportó material de distintos procedimientos y causas judiciales, permitiendo observar productos y subproductos de fauna silvestre comúnmente vinculados al tráfico ilegal.

También se presentó el “Protocolo técnico de actuación para la recolección y preservación de evidencia genética en casos de tráfico ilegal de fauna silvestre”, orientado a estandarizar los procedimientos de identificación, recolección, manipulación, preservación, documentación y traslado de muestras biológicas que puedan ser utilizadas para análisis de ADN forense, garantizando la integridad de la evidencia y su validez en el marco de investigaciones judiciales. El protocolo ha sido desarrollado de manera conjunta por especialistas del CONICET-MACN y de WCS Argentina, como un aporte concreto para fortalecer las investigaciones y mejorar la calidad de la evidencia en causas vinculadas al tráfico ilegal de vida silvestre. 

El Comisario Diego Novoa, Jefe del Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina, destacó la importancia de este tipo de instancias de formación para el trabajo cotidiano de las brigadas operativas y del personal técnico del laboratorio de análisis de muestras, así como el valor de estos encuentros para fortalecer el vínculo y el intercambio directo entre investigadores policiales y fiscales, lo que facilita el trabajo coordinado en las investigaciones judiciales.

 

Autor: admin